Dientes de tiburón en niños
Parte I
¿Tu hij@ tiene dientes definitivos saliendo detrás de los dientes de leche?
Descubre qué son los dientes de tiburón, por qué ocurren y cómo tratarlos.
Los dientes de tiburón son una condición en la que los dientes permanentes erupcionan detrás o delante de los dientes de leche sin que estos se hayan caído. Es común entre los 5 y 7 años y, aunque suele resolverse solo, a veces requiere la extracción del diente de leche.
El 10% de los niños presentan este fenómeno conocido como dientes de tiburón, caracterizado por la aparición de una doble fila de dientes en edades tempranas.

¿Qué son los dientes de tiburón?
Los dientes de tiburón se definen como la situación en la que un diente permanente (definitivo) erupciona por detrás (o delante) de un diente de leche que aún no se ha caído, generando la apariencia de una doble hilera de piezas dentales. Es un fenómeno relativamente común durante la dentición mixta (presencia de dientes de leche y permanentes), especialmente entre los 5 y 7 años de edad cuando empieza el recambio dentario. El nombre coloquial “dientes de tiburón” proviene de la similitud con la dentadura de los tiburones, que presentan múltiples filas de dientes.
En términos médicos, este fenómeno se considera una forma de erupción ectópica. ya que el diente definitivo emerge fuera de su trayectoria habitual debido a la persistente del diente de leche. Por lo general, la doble fila ocurre solo en alguna zona específica (típicamente en los incisivos inferiores), no en toda la dentadura. Los profesionales clasifican esta condición como una anomalía eruptiva transitoria que no suele implicar complicaciones graves. De hecho, en la mayoría de los casos es una situación temporal y de autocorrección: el diente de leche terminará cayéndose y el permanente ocupará su lugar sin mayores inconvenientes.
¿Qué tan frecuente es?
Estudios clínicos indican que aproximadamente uno de cada diez niños experimentará este fenómeno durante su desarrollo dental.
Síntomas y signos de dientes de tiburón:
El signo principal de los dientes de tiburón es visual: se aprecia un diente nuevo emergiendo en segunda fila, generalmente justo detrás de un diente de leche que todavía permanece en su sitio. Esta doble fila dental es fácilmente identificable al observar la boca del niño y suele ser indolora al inicio, ya que el diente permanente simplemente asoma en la encía. Sin embargo, pueden presentarse algunos inconvenientes:
- Sensación de presión o incomodidad:
A medida que el diente definitivo empuja para salir, el niño puede notar presión en las encías de la zona afectada. Esto ocurre porque falta espacio en la mandíbula y el diente emergente comprime ligeramente el tejido.
- Encía enrojecida o inflamada:
Alrededor del diente permanente que erupciona en mala posición, la encía puede aparecer algo inflamada, roja o sensible, lo que podría causar molestias leves al masticar. Esta inflamación es una señal de irritación local debido a la erupción atípica.
- Diente de leche poco móvil:
Un detalle importante es verificar la movilidad del diente de leche implicado. En un escenario normal de recambio, el diente de leche se afloja progresivamente. Si el diente temporal sigue firmemente sujeto a pesar de tener el permanente detrás, es un signo de que la raíz no se ha reabsorbido lo suficiente, y por tanto persiste la doble fila.
- Dificultad leve para masticar:
Algunos niños pueden experimentar problemas al morder o masticar (si el diente en segunda fila contacta con el de la arcada opuesta). La disposición irregular de los dientes podría dificultar la masticación normal.
- Acumulación de placa bacteriana:
La presencia de un diente en doble hilera crea espacios de difícil acceso con el cepillo. Y podría observarse acumulación de comida o placa bacteriana entre el diente de leche y el permanente, lo cual, si no se limpia bien, podría generar mal aliento o inflamación gingival localizada.
¿Cuándo debemos preocuparnos y acudir al dentista?
En la mayoría de los casos iniciales no hay que alarmarse. Lo habitual es que, tras unas semanas, el diente de leche comience a aflojarse y acabe cayendo por sí solo. Durante ese tiempo, recomendamos masticar alimentos como: manzana, zanahoria cruda, pan crujiente y a mover suavemente el diente de leche con la lengua o los dedos limpios, para estimular su caída.
Sin embargo, debe consultar con su dentista en las siguientes situaciones:
- Pasados 2 meses sin movimiento: Si después de 4 a 8 semanas el diente de leche no muestra señales de aflojarse (o apenas se mueve), es momento de acudir a su dentista. La persistencia más allá de uno o dos meses sugiere que quizá la raíz no se reabsorberá sola.
- Dolor persistente: Si el niño comienza a quejarse de dolor constante en la zona o hay sensibilidad fuerte al morder, es un indicativo que debe ser revisado por su dentista.
- Desalineación notable: Si el diente definitivo en doble fila está creciendo muy torcido o lejos de su posición ideal, desviando la alineación de la dentadura, conviene consultar pronto. Un marcado desplazamiento puede presagiar problemas de espacio o maloclusión.
- Inflamación o infección: En caso de ver la encía muy inflamada, enrojecida y dolorosa, debe acudir de inmediato a su dentista. Podría indicar una infección periodontal alrededor del diente retenido.
- Edad atípica: Si esta situación ocurre fuera de la edad habitual de recambio (por ejemplo, un diente de tiburón en un adolescente de 13-14 años), podría tratarse de un caso de diente de leche retenido patológicamente.
En las primeras semanas, observar y tener paciencia. Si pasado un tiempo razonable el diente de leche sigue firme o hay molestias significativas, lo prudente es visitar al dentista.
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