Clínica Dental Azama

Dientes de tiburón en niños. Parte II

Dientes de tiburón en niños. Parte II:

 

Causas de los dientes de tiburón

No existe una única causa clara para los dientes de tiburón, suele ser el resultado de varios factores combinados que influyen en el recambio dental, como:

1. Retraso en la reabsorción de la raíz del diente de leche: 

Es la primera causa de los dientes de tiburón. Habitualmente, el diente permanente en desarrollo reabsorbe la raíz del diente de leche desde abajo, aflojándolo hasta que cae. Si la raíz del diente de leche no se reabsorbe completamente o lo hace muy lento, el diente de leche permanece firme en la encía. Entonces, el diente permanente, al erupcionar, no encuentra el camino libre y sale por detrás o delante del diente de leche.

2. Erupción adelantada del permanente: 

En ocasiones, el diente permanente empieza a erupcionar antes de lo previsto, cuando todavía la raíz del diente temporal sigue prácticamente intacta. Este desfase en la cronología (erupción prematura) puede deberse a factores genéticos o a variaciones individuales. El resultado es un diente permanente tratando de ocupar un lugar que aún no está listo y se ve forzado a desviarse de su trayectoria normal.

3. Falta de espacio en la arcada dental (apiñamiento): 

Un factor de riesgo importante es una mandíbula pequeña o dientes de leche muy juntos. Si la arcada dental infantil es estrecha o los dientes de leche están apiñados, el diente permanente tendrá menos espacio del que necesita para erupcionar. Esto lo obligará a salir en una posición anómala con respecto al diente de leche.

4. Alimentación demasiado blanda:

Una teoría reciente sugiere que la dieta contemporánea, compuesta por alimentos muy blandos y procesados, podría estar contribuyendo a los dientes de tiburón. Tradicionalmente, la masticación vigorosa de alimentos duros (frutas crudas, vegetales fibrosos, pan crujiente) ayuda a estimular la reabsorción de las raíces de los dientes de leche. Sin embargo, muchos niños hoy consumen sobre todo comidas de textura suave (purés, pan de molde, etc.), lo que implica menos estímulo mecánico sobre los dientes de leche.

5. Maloclusión o desviación eruptiva: 

Una mala alineación de la mordida puede predisponer a erupciones anómalas. Asimismo, puede ocurrir que el diente permanente venga con una pequeña desviación en su eje eruptivo por razones desconocidas, dirigiéndose ligeramente detrás o delante de la posición ideal. Esta desviación unida a la presencia del diente de leche desencadena la doble fila.

6. Factores genéticos: 

La genética influye tanto en los tiempos de exfoliación de los dientes de leche (caída) como en el tamaño de la mandíbula. Es posible que niños cuyos padres tuvieron dientes de tiburón presenten la misma tendencia. También la genética puede determinar que ciertas raíces de leche sean más persistentes.

7. Traumas o lesiones previas en dientes de leche: 

Un golpe fuerte en un diente de leche a veces puede alterar su raíz o el desarrollo del permanente subyacente. Curiosamente, un trauma podría acelerar o retrasar la caída del diente de leche. Si un diente de leche sufrió una lesión que fortaleció el tejido cicatricial, podría quedar “anquilosado” (fusionado al hueso) y no caerse a tiempo, mientras el permanente sigue su curso por otro camino.

8. Condiciones especiales de salud: 

Raramente, trastornos sistémicos o síndromes pueden afectar la dentición (hipotiroidismo o displasias ectodérmicas alteran la cronología dental). Sin embargo, en un niño sano promedio, los dientes de tiburón se explican casi siempre por los factores locales antes mencionados.

 

Tratamiento de los dientes de tiburón

El manejo de un diente de tiburón dependerá de cada caso, pero en la mayoría de situaciones no se requiere un tratamiento invasivo inmediato. A continuación, detallamos las opciones de tratamiento:

1. Enfoque conservador (“esperar y observar”): 

En la mayoria de los casos, el tratamiento de elección es la conducta expectante. Esto significa dar tiempo a que la naturaleza siga su curso. Se instruye a los padres y al niño para que vigilen la movilidad del diente de leche y continúen estimulándolo:

  • Estimulación en casa: Se sugiere al niño que muerda alimentos más duros por esa zona y que dedique unos minutos al día a mover el diente de leche con la lengua o con los dedos limpios. Esto acelera la reabsorción de la raíz.
  • Higiene rigurosa: Mantener una excelente higiene bucal es fundamental. Aconsejamos cepillar suavemente alrededor del diente en doble fila para evitar acumulo de placa bacteriana. También se puede usar un cepillo interproximal pequeño para limpiar entre el diente permanente y el de leche, si hay espacio.
  • Paciencia informada: Explicamos a los padres que, típicamente, en el plazo de unas semanas a pocos meses, el diente de leche acabará aflojándose y cayendo por sí solo, permitiendo que el permanente avance a su posición. Mientras no haya dolor ni otros problemas, esta es la opción preferida por basarse en la evidencia de resolución natural en la mayoría de casos.

 

2. Extracción del diente de leche:

Si el enfoque conservador no da resultado en un tiempo razonable, o si desde el inicio vemos factores que dificultan la caída (por ejemplo, ninguna movilidad tras 2-3 meses, o raíz completa en la radiografía), entonces pasamos a la intervención. Este procedimiento, llamado exodoncia, es simple, rápido y se realiza bajo anestesia local:

 

3. Tratamientos ortodónticos (si es requerido): 

En la mayoría de los casos, con la caída natural o extracción del diente de leche, el diente permanente migrará por sí mismo a su posición correcta gracias a la acción de la lengua y al crecimiento óseo. Sin embargo, si existe un problema subyacente de espacio o alineación, podría ser necesario un apoyo ortodóntico:

    • Ortodoncia interceptiva: Si detectamos apiñamiento significativo o una arcada muy estrecha, a veces indicamos tratamientos tempranos como un disyuntor o mantenedor de espacio. Estas medidas crean sitio para que los dientes permanentes se coloquen adecuadamente, previniendo futuras extracciones o maloclusiones
    • Brackets o alineadores más adelante: Según nuestra experiencia, la necesidad de Brackets a causa de un diente de tiburón es poco común. Si el resto de la dentadura es normal, el diente definitivo suele alinearse solo una vez liberado el espacio.
    • Es importante tranquilizar a los padres: no siempre un diente de tiburón deriva en usar brackets. Si el problema fue únicamente un retraso en la caída, una vez resuelto, la mordida puede desarrollarse normal. Solo indicaremos ortodoncia si vemos un claro desajuste en la posición final del diente o problemas de espacio persistentes.

 

4. Tratamientos complementarios:

Por lo general, no se requieren medicamentos ni cirugías adicionales. Únicamente en casos de encías inflamadas podríamos recetar un enjuague bucal para evitar infecciones, o un gel antiinflamatorio tópico si hubiera irritación gingival considerable. Pero esto es infrecuente.

 

En las primeras semanas, observar y tener paciencia. Si pasado un tiempo razonable el diente de leche sigue firme o hay molestias significativas, lo prudente es visitar al dentista.

Si todavía te quedan dudas, puedes ponerte en contacto con nosotr@s: llámanos o déjanos un mensaje al teléfono móvil: 623 38 95 98

 

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