¿Cómo saber si mi bebé tiene frenillo lingual corto?
Muchos padres nos preguntan cómo pueden saber si su bebé tiene el frenillo lingual corto, y es cierto que dependiendo del tipo de anquiloglosia que tenga puede ser más complicado detectarlo. Sin embargo, existen algunos indicadores a los que puedes prestar atención para saber si le está ocurriendo esto a tu bebé.
Si ponemos el foco de atención en los pequeños, estas son las señales a las que tienes que prestar atención para saber si tu hijo recién nacido tiene frenillo lingual corto:

El bebé pasa demasiado tiempo en el pecho en cada toma. Tomas muy constantes y numerosas, sin llegar a notar saciedad en el bebé. Cuando el niño se sacia deja de mamar y se relaja o duerme durante un tiempo considerable.
Ocurre en ocasiones que el recién nacido se frustra al no conseguir sacar bien la leche, suelta el pezón con frecuencia y se queja o llora. Puede significar que hay falta de agarre.
- Callo lingual.
El callo lingual es otro de los indicadores más frecuentes. La presencia de un callo en la punta de la lengua es una señal de que el bebé está compensando la falta de movilidad lingual al succionar. Por ello, debes acudir a un profesional para que tu bebé pueda ser diagnosticado correctamente.
- Movimientos irregulares de la lengua
Por otro lado, los movimientos irregulares de la lengua también pueden ser un buen signo. En este sentido, lo más común es que al mirar la boca del recién nacido se puedan apreciar dificultades para levantar, extender o mover la lengua de lado a lado.
- Chasquidos
También, debes prestar atención a los chasquidos. Durante la lactancia, se pueden escuchar dichos chasquidos a causa de una mala sujeción al pecho y esto puede ser debido a la restricción lingual y, por ende, a que cuente con un frenillo lingual con una anomalía.
- Paladar ojival
El último indicador es que un frenillo lingual corto puede contribuir a la formación de lo que se conoce como paladar ojival ya en niños más mayores. Recibe este nombre porque el paladar es más alto y estrecho de lo habitual. Esto puede afectar negativamente a la deglución, al habla y al crecimiento del maxilar superior, provocando una alteración en la oclusión dental, generando lo que se conoce como una mordida cruzada. Por ello, es primordial ponerse en manos de profesionales.
Además de las señales en el recién nacido, en aquellas madres que están dando el pecho a su bebé también puede haber varias señales que indiquen que el frenillo puede ser anómalo o patológico.
Durante el periodo de lactancia es normal que las madres tengan la sensación de que el bebé está continuamente demandando el pecho, pues cuando son recién nacidos es adecuado dar el pecho a demanda, cuando el bebé lo “pide”.
Sin embargo, hay situaciones que pueden indicar que algo no va bien. El dolor en el pezón durante la lactancia, que puede llegar a ser tan intenso y que incluso provoca el abandono de la lactancia natural, es una de las primeras señales de alerta. También, debes prestar atención si tienes mastitis de repetición (infecciones o inflamación de algún área de las mamas de la madre) que en ocasiones requieren tratamiento antibiótico. La última señal que encontramos en las madres son las mamas con regurgitación (llenas) que no se vacían a pesar de poner al bebé al pecho.
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